La Trilogía

Subí a la IA, las letras de cada uno de mis discos. Le pedi un análisis completo y profundo de la trilogía, como Productor, Compositor y Arreglador profesional musical. Es muy interesante el resultado, de mas de 25 hojas con detalles completos.
A continuación les dejo un resumen: 

La historia que cuenta Alberto J. Yualé

El protagonista de esta trilogía no comienza siendo un hombre perdido. Comienza siendo un hombre que ha vivido, trabajado, amado, criado hijos, sostenido a otros y acumulado historias, pero que todavía necesita encontrar una forma de ordenarlas y decirlas.

En Desnudo frente a vos, una experiencia amorosa despierta una parte de él que permanecía dormida. Esa apertura le permite revisar la pérdida, agradecer a sus hijos y amigos, reconocer el lugar de la música y comprender que llegó el momento de vivir también para sí mismo. El disco representa el nacimiento de la expresión.

En Mi razón, aquella experiencia deja de ser exclusivamente personal y se transforma en una mirada sobre el mundo. El autor pregunta qué significa cambiar, cuidar, amar, confiar, recordar las raíces y defender la libertad. Ya no busca una única persona que dé sentido a su vida; comienza a encontrar sentido en la manera de caminar.

En Profundo, el viaje cambia de dirección. El protagonista deja de mirar solamente hacia el horizonte y comienza a mirar hacia adentro. Reconoce las heridas de los demás, pero también las propias; revisa su forma de amar y llega finalmente a la pérdida temprana que convirtió cada logro en una petición de aprobación. Allí comprende que no necesita realizar una última hazaña para ser digno del amor recibido.

La evolución fundamental es esta:

Primero, alguien despierta su luz.
Después, él aprende a caminar hacia ella.
Finalmente, descubre que esa luz siempre estuvo dentro de sí mismo.

Evolución artística del autor

De la emoción a la conciencia

El primer álbum siente.
El segundo interpreta.
El tercero comprende.

Esto no significa que Profundo sea “mejor” por ser más introspectivo. Cada disco cumple una función que los otros no podrían reemplazar. Sin la espontaneidad emocional de Desnudo frente a vos, la filosofía de Mi razón podría parecer teórica. Sin las preguntas de Mi razón, el descenso de Profundo no tendría preparación. Sin la aceptación de Profundo, los dos discos anteriores quedarían abiertos.

De lo universal a lo personal y nuevamente a lo universal

Las canciones son más poderosas cuando Alberto no intenta escribir algo que represente a todos, sino cuando describe aquello que solamente podría haber vivido él. Paradójicamente, es allí donde la obra se vuelve más universal.

Un café, un perro caminando al lado, una carta para los hijos, una runa sobre el camino, tres piedras en una mesa, una pregunta para los padres ausentes: esos detalles permiten que otros reconozcan sus propias historias sin que el autor tenga que explicarlas por completo.

De la perfección a la identidad

La diversidad de estilos no es necesariamente una debilidad. Forma parte de una manera de escuchar y de evitar la monotonía. El desafío común a los tres discos es lograr que, por encima del género y de las diferentes voces generadas, siempre se reconozca una misma presencia humana.

La futura identidad sonora de Alberto J. Yualé probablemente no dependerá de elegir un único género. Surgirá de elementos recurrentes: su voz real en momentos esenciales, determinadas armonías, silencios, frases habladas, una forma particular de narrar, la presencia de Sowilo y pequeñas imperfecciones que no puedan ser reproducidas de manera genérica.

Sowilo como hilo de la trilogía

Sowilo comienza visualmente en Mi razón como una pequeña señal sobre el camino. Allí representa dirección, energía y una luz todavía distante.

En Profundo, la runa entra en la narración mediante Tres runas. Ya no señala solamente hacia dónde caminar: revela que la luz futura depende de volver a encontrarse con uno mismo.

Su evolución puede expresarse así:

  • En Desnudo frente a vos, la luz es una experiencia.
  • En Mi razón, la luz es una dirección.
  • En Profundo, la luz es una conciencia.

Por eso Sowilo tiene potencial para convertirse en algo más que un logotipo. Puede ser la firma de una obra que, aunque cambie de géneros, conserva una misma pregunta: cómo atravesar la oscuridad sin negar que todavía existe luz.

Veredicto profesional sobre la trilogía

Los tres álbumes construyen una progresión artística real.

Desnudo frente a vos posee la fuerza imperfecta y necesaria de un debut: la urgencia de contar, la exposición emocional y la aparición de una voz.

Mi razón demuestra crecimiento compositivo y conceptual: amplía los temas, organiza una visión del mundo y busca una identidad que pueda atravesar estilos muy diferentes.

Profundo alcanza el centro psicológico de la obra: ya no se limita a narrar experiencias o formular aprendizajes, sino que investiga el origen de las conductas y encuentra una resolución emocional sin recurrir a un final artificialmente feliz.

El mayor logro de la trilogía es que no presenta al autor como un hombre que finalmente resolvió todos sus conflictos. Lo presenta como alguien que aprendió a relacionarse de otra manera con ellos.

No termina diciendo:

Ya no tengo heridas.

Termina diciendo:

Las reconozco. Forman parte de mí. Pero ya no necesito demostrar nada.

Resumen general de la trilogía

Tres discos, un viaje hacia la luz interior

Desnudo frente a vos, Mi razón y Profundo forman una trilogía autobiográfica sobre el amor, el tiempo, los vínculos y la búsqueda de una identidad propia.

En el primer disco, Alberto J. Yualé abandona las defensas y se presenta a través de diez canciones nacidas de su historia: una mujer que despertó algo dormido, los hijos que comenzaron a volar, los amigos que permanecieron, la música que lo acompañó y la decisión de empezar a vivir para sí mismo. Es el álbum de la exposición y el despertar.

En Mi razón, la mirada se amplía. Las canciones dejan de preguntar solamente qué sintió el autor y comienzan a preguntarse qué aprendió. El amor convive con la amistad, los animales, los cafés, la familia, las raíces, la libertad y el paso del tiempo. La respuesta no está en llegar a una meta, sino en elegir quién ser durante el camino. Sowilo aparece entonces como una pequeña luz que enlaza esta obra con las siguientes.

En Profundo, el camino se dirige hacia el interior. El deseo, la convivencia, la confianza, la amistad, la pérdida y el tiempo conducen al protagonista hasta la herida que durante años alimentó su necesidad de demostrar. La luz ya no llega desde otra persona ni espera solamente al final del camino: aparece cuando el autor reconoce su historia, acepta lo vivido y comprende que no tiene que seguir probando su valor.

La trilogía empieza con un hombre que se desnuda frente a otro ser humano, continúa con un hombre que camina buscando su razón y termina con ese mismo hombre frente a su propio corazón.

El viaje no elimina las heridas. Les quita el poder de decidir el futuro.

Primero se mostró. Después eligió su camino. Finalmente volvió a sí mismo.

© Julio 2026, Alberto J. Yualé

Sowilo

Sowilo: un hilo de luz entre mis discos

La pequeña runa que aparece en la portada de Mi razón no es un adorno ni una marca de agua. Es Sowilo, un símbolo que elegí para comenzar a unir visual y conceptualmente mis discos.

En Mi razón, Sowilo acompaña el camino, el amanecer y la búsqueda de sentido que atraviesa todo el álbum. También se relaciona con el mundo de las runas que aparece en una de sus canciones. Para mí representa luz, energía interior y dirección: no la certeza de haber llegado, sino la fuerza necesaria para continuar avanzando.

Sowilo volverá a aparecer en la portada de Profundo, el disco posterior a Mi razón. Allí tendrá una presencia todavía más íntima, porque será una de las tres runas vinculadas a la canción Tres runas.

Quiero que este símbolo funcione como un hilo entre los álbumes. Cada disco tendrá su propia identidad, sus historias y su sonido, pero Sowilo recordará que todos forman parte de una misma búsqueda y de una obra que continúa creciendo.

Tal vez, con el tiempo, quienes escuchen mis canciones encuentren la runa antes de que yo la explique. Y comprendan que, cuando Sowilo aparece, hay otro tramo del camino por descubrir.

© Julio 2026, Alberto J. Yualé

Mi Razón

Mi segundo CD llegará el 4 de septiembre de 2026

El próximo 4 de septiembre de 2026 saldrá Mi razón, mi segundo CD.

Este álbum nació de una pregunta que me acompaña desde hace mucho tiempo y que no tiene una respuesta sencilla:

¿Cuál es la razón por la que estamos acá?

No creo que hayamos venido solamente a alcanzar objetivos, acumular cosas o ser exitosos. Creo que vinimos a evolucionar, aprender, amar y ser amados, crear, servir, conocernos y convertirnos en seres humanos más conscientes.

A partir de esa búsqueda fueron naciendo las canciones de Mi razón. Cada una aborda una experiencia diferente, pero todas forman parte de un mismo recorrido: aprender a cambiar, acompañar sin invadir, recordar lo vivido, volver a confiar, defender la libertad y reconocer las distintas formas que puede tomar el amor.

 

Podemos cambiar

El disco comienza con una afirmación: podemos cambiar.

Muchas veces repetimos que la gente no cambia o que, a determinada edad, ya somos de una manera y no podemos hacer nada para modificarla. Para mí, esa idea es una forma de envejecimiento interior.

Cambiar significa revisar los mandatos recibidos, reconocer las heridas, abandonar aquello que nos apaga y atrevernos a escribir nuestro propio camino. No es sencillo ni indoloro, pero seguir viviendo de acuerdo con una programación que ya no nos representa puede ser mucho más doloroso.

La canción también aparece en una versión de metal industrial. Necesitaba esa fuerza porque algunos cambios no llegan suavemente: requieren decisión, coraje y una música capaz de derribar los muros que levantamos dentro de nosotros.

Los momentos que permanecen

Noches mágicas habla de esos momentos que quedan unidos para siempre a una emoción: un primer beso, una conversación profunda, una noche de risas, un recital inolvidable o una luz bailando sobre un cielo de hielo.

Con mi amigo Michel solíamos llamar “noches mágicas” a esos encuentros que, con el tiempo, seguimos recordando con cariño y cierta nostalgia. Pero la canción también descubre que la magia no depende de la oscuridad ni del horario. A veces puede aparecer a plena luz del día, en un abrazo inesperado o en la sensación de haber encontrado un hogar.

Acompañar también es amar

A tu lado nació de comprender que no siempre podemos solucionar el dolor de otra persona.

Cuando alguien nos cuenta su desesperanza, solemos buscar respuestas, dar consejos o señalar una salida. Sin embargo, no estamos en sus zapatos ni podemos recorrer el camino en su lugar.

A veces, el gesto más humano consiste simplemente en quedarse. Escuchar con el corazón, callar nuestras propias certezas y acompañar sin juzgar. Estar presentes, incluso cuando no existen palabras capaces de reparar lo que duele.

El amor que aprende otro compás

El ritmo de tu amor está dedicada a esos compañeros de cuatro patas que nos entregan una lealtad absoluta, una alegría sin cálculo y un amor despojado de rencor.

La canción se sitúa en ese momento en el que advertimos que nuestra mascota está envejeciendo: camina más despacio, descansa más y ya no tiene la energía de otros tiempos. Entonces nos toca reducir nuestro propio paso y devolverle una parte de todo lo recibido.

Porque el amor no envejece: aprende otro compás.

Una vida alrededor de una mesa

Cada café, una oportunidad reúne muchas de mis experiencias en bares y cafés.

Siempre me gustó sentarme a observar cómo se mueve la gente, conversar con un desconocido o descubrir la historia de quien ocupa la mesa de al lado. En un café puede comenzar una amistad, cerrarse un acuerdo, aparecer un amor o nacer una conversación capaz de cambiar una tarde.

He reído, llorado, amado y escrito en bares de distintas ciudades y países. Por eso, para mí, tomar un café nunca fue solamente tomar una bebida: siempre fue una forma de mantener la puerta abierta para que la vida se sentara a acompañarme.

La química del amor

Química perfecta muestra el costado más divertido del álbum.

El enamoramiento parece magia, pero también es noradrenalina, dopamina, oxitocina y serotonina recorriendo nuestro cuerpo. Fue todo un desafío incorporar los nombres de esas hormonas dentro de una canción sin perder ritmo, alegría ni humor.

El amor también necesita elección y compromiso, pero esta canción celebra su primera explosión: la energía, la euforia y esas inolvidables mariposas en la panza.

Guerreros que se reconocen

De runas, amor y guerras lleva el amor al territorio de los pueblos nórdicos, las runas, el hielo, la sangre y los juramentos.

Es la historia de dos personas que han tenido que luchar, que conocen las heridas y que se reconocen en la fortaleza del otro. Un vikingo y una valquiria, un lobo y un águila, unidos por una relación que no promete calma, sino remar juntos en medio de la tempestad.

Es una canción abierta a distintas interpretaciones. Cada persona podrá encontrar en ella su propia guerra, sus propios símbolos y su propia historia.

Las raíces de la libertad

Libertad entrelaza dos viajes.

El primero es el del roble de Guernica, símbolo de identidad y resistencia. El segundo es el de mis abuelos, que cruzaron el océano buscando una tierra donde vivir y echar raíces.

Muchos años después, un retoño de aquel roble llegó a mis manos para ser plantado en la casa de mi amigo Hernán. El árbol recorrió, de alguna manera, el mismo camino que había recorrido mi sangre.

Ambas historias hablan de sobrevivir al fuego, atravesar el mar y volver a nacer en otra tierra. Porque la libertad siempre encuentra una manera de hacerse camino.

El amor cotidiano y el amor propio

El amor es mucho más cuestiona la necesidad de buscar permanentemente afuera aquello que quizá ya se encuentra cerca.

Podemos imaginar cafés en París, viajes lejanos, paisajes perfectos o celebraciones extraordinarias. Sin embargo, el amor muchas veces está en una conversación al final del día, en una cena compartida, en una mano que permanece cuando no sabemos qué decir o en la tranquilidad de escuchar que alguien está regresando a casa.

También está dentro de nosotros. Aprender a amarnos y reconocernos enteros no reemplaza el amor de otra persona, pero nos permite recibirlo sin convertirlo en la única fuente de nuestro valor.

Volver a confiar

Después de una ruptura podemos creer que extrañamos a quien se fue, cuando quizá también extrañamos a la persona que éramos mientras amábamos.

Volver a confiar nace de esa diferencia.

Un desamor no significa que no sepamos amar. Dos personas pueden ser capaces de amar profundamente y, aun así, no funcionar juntas como pareja. Reconocerlo permite conservar lo aprendido sin quedar prisioneros del pasado.

La canción no habla de regresar a la misma historia. Habla de recuperar nuestra capacidad de apostar el corazón, pero con alguien distinto, en una historia distinta y, posiblemente, con un final distinto.

Mi razón

La última canción reúne todas las preguntas del disco.

A lo largo de la vida amamos, perdemos, construimos, dejamos caer algunas cosas y comenzamos otras. Nos equivocamos, perdonamos, volvemos a levantarnos y aprendemos que la vida no es un examen que se rinde una única vez.

Nuestra razón no necesariamente se encuentra al final del camino. Puede estar en cada paso, en cada decisión y en la persona que elegimos ser mientras avanzamos.

Tal vez, al final, la vida nos pregunte algo mucho más sencillo que cuánto éxito tuvimos:

¿Qué hicimos con el amor que recibimos, con el dolor que atravesamos y con los dones que traíamos?

Esa pregunta atraviesa todo el álbum.

Esa es Mi razón.

Disponible desde el 4 de septiembre de 2026.

© Junio 2026, Alberto J. Yualé

Más allá de lo imposible

El 11 de junio de 1997, en el quinto partido de las Finales de la NBA entre Chicago Bulls y Utah Jazz, Michael Jordan jugó uno de los partidos más recordados de la historia del deporte. Estaba enfermo, débil, casi sin fuerzas, pero aun así salió a la cancha y dio todo lo que tenía. Aquella noche terminó con 38 puntos y una victoria fundamental para Chicago.
39 grados de fiebre, que los médicos dirian que fue por una intoxicación alimentaria, y como si el panorama fuera poco, el partido fue de visitante, en Delta Center de Salt Lake City


Esta canción nace como un homenaje a Michael Jordan, pero también como un mensaje para todos nosotros. Porque hay momentos en la vida en los que parece que no podemos más. Momentos donde todo pesa, donde el cansancio, el dolor o las dudas nos hacen pensar que lo imposible está demasiado lejos.

Pero a veces, justamente ahí, aparece nuestra verdadera grandeza.

Escribí esta canción en castellano y también en inglés porque quería que el mensaje pudiera viajar más allá de un idioma: dar todo, incluso cuando parece que no queda nada. No se trata solo de ganar un partido, levantar un trofeo o ser el mejor. Se trata de no rendirse cuando nadie entendería si lo hicieras.

Michael Jordan nos dejó esa noche una lección que sigue viva: los límites muchas veces no están donde creemos. A veces están un paso más allá del dolor, un minuto más allá del cansancio, una decisión más allá del miedo.

Esta canción es mi forma de recordar ese momento y de decir que, cuando el alma empuja, lo imposible también se puede jugar.

 

Wounded Wolf «The Flu Game» EP

Wounded Wolf (Heavy Version)
Wounded Wolf (Classic Rock Version)
Wounded Wolf (Spanish Version)
Wounded Wolf (Alternate Heavy Version)

Al final, termine armando un EP (Extended Play), ya que hubo dos versiones en ingles que no podia dejarlas fuera. Son la Classick Rock Version y la Alternate Heavy Version. Pero la que traccionó todo fue la versión en español.

© Junio 2026, Alberto J. Yualé

Desnudo frente a vos

Este disco es lo más cerca que pude estar de mí mismo. Diez canciones que son pedazos de mi vida.

Hay dos mujeres en este trabajo. Mi madre, a la que tuve poco tiempo y me alcanzó para siempre. Y una mujer que llegó tarde, justo cuando hacía falta, para despertarme de quien era.

Están mis hijos, que ya despegaron, los amigos que me sostuvieron, mañanas en las que entendí algo, noches en las que no entendí nada. Hay creencias mías que no sé explicar, y que alguno escuchará y pensará que estoy un poco loco. Está bien. Las dejé igual, porque son verdad.

Hay una manera de mirar la vida que aprendí tarde, y que tiene que ver con saber, que el tiempo, es lo único que de verdad nos dieron, y lo que hacemos con él, es la única respuesta que vamos a tener que dar.

 

A los músicos que componen sus propias canciones, esos que llenan mis estantes con miles de discos, los envidio sano. Saber poner en palabras y melodía lo que uno siente es una bendición, y recién ahora, después de intentarlo yo, entiendo un poco de lo que se siente al hacerlo.
Gracias por la entrega, gracias por la vida más linda que nos dan, con su trabajo.
Cualquiera sea el estilo, mientras venga de la verdad, vale.

Ojalá algo de esto los toque. Ojalá en alguna canción se reconozcan, aunque sea en una línea. Porque al final, por encima de las leyes, las culturas y las creencias, todos somos lo mismo: humanos tratando de entender qué hacemos acá.

Gracias.
— Julio

Este es track list de Desnudo frente a vos, espero las disfruten.

Desnudo frente a vos

Esta es la primera y única canción del disco que nació para ser canción.

En 2021 se la escribí a alguien que despertó en mí una parte importante de mi ser, que estaba dormida. Fue un cambio de ida sin vuelta atras, un camino espiritual, lleno de aprendizaje y de una manera distinta de mirar la vida.

Cuando la releí estos días, pensé: ahora es el momento de ponerle música. El resultado fue tan emotivo, tan sorprendente para mí, que se convirtió en el puntapié para todo este CD.

Hay dos versiones. La primera, en formato balada, me sacudió.

Después pensé que la forma que tengo de sentir el amor también es divertida, y activé el «high energy», así salió la versión live. Misma letra, otro estado de ánimo. Las dos me describen.

Por eso este disco se llama como esta canción. Acá empezó todo.

Nombres prestados

Historias… cantadas.

Hace un tiempo me cruzó la historia de un barco. El Flachat partió de Marsella rumbo a América el 12 de febrero de 1898. Tres días después, frente a las costas de Taganana en Tenerife, una calima espesa tapó la visibilidad y el vapor chocó contra las rocas de Anaga. Se partió en tres pedazos. De las 101 personas que viajaban, solo se salvaron 24.

Dos almas habían abordado en Barcelona, deseosas de recorrer el mundo.

Se hundieron con el barco. Sus cuerpos descansan hoy en el cementerio de San Andrés, en Tenerife. Y en la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves de Taganana se conserva el Cristo del Naufragio: una imagen que viajaba como carga en el Flachat, que el mar trajo intacta a la orilla y que el pueblo restauró y guarda hace más de cien años.

Esta canción nace de imaginar que el universo intenta unir ciertos amores a través del tiempo. Que a veces le lleva más de una vida lograrlo. Los nombres cambian, las épocas cambian, los cuerpos cambian. El amor, no.

Por eso se llama «Nombres Prestados». Porque cada vida es una mochila con un nombre que dura un rato. Pero lo que va adentro, sigue.

Hay mucho mas para contar del Flachat. Pero eso, eso es otra historia.

Estoy bien asi

Hay un momento en la vida en que uno se aleja de alguien a quien quiso mucho. De alguien con quien creía que iba a caminar los pasos que le quedan. Y entonces aparece una etapa de profundo dolor.

Salir de ahi depende completamente de uno. Nadie te saca. Nadie te ahorra el transito.

Esa es la idea que está atrás de esta canción. Un camino propio, que solo yo podía transitar porque el dolor también era mío. Así como yo no puedo transitar el dolor ajeno, nadie puede transitar el mío por mí.

Y lo que uno haga con ese tiempo, con esa soledad, con esa búsqueda, termina determinando cuándo el alma vuelve a estar en paz. Cuándo uno puede decirse, sin mentir: estoy bien así.

Hoy te vi

¿Quién no tuvo mariposas en la panza alguna vez? Cuando veías a esa persona que te gustaba, y soñabas con estar a su lado.

Con la edad uno aprende que esa sensación no es todo el amor, pero es una parte muy importante. Y haberlo vivido y sentido es algo por lo que vale la pena agradecerle a la vida.

Esta canción la escribí en 2020, cuando la conocí. Era una carta, en realidad. Un día se la di. Alguien sabrá que es para ella, Eso es suficiente. La amé profundamente y eso también es suficiente.

Carta a mis pibitos

Franco y Julia son mis hijos. Les digo pibitos, asi, en chiquito, aunque ya son adultos hace tiempo.

Esta canción nació como una carta. La escribí en 2021, en plena pandemia, cuando teníamos tiempo de sobra para pensar en lo importante. Hoy, años después, la transformé en canción.

Cada uno tiene su propia madre, y han llevado vidas distintas. Pero como hermanos se adoran, y a mí me tocó ser el puente entre ellos. Es un lugar lindo para estar.

Estoy orgulloso de ellos. No tanto de sus triunfos, que también, sino de cómo son queridos por los que los rodean. Verlos crecer, hablarles, escucharlos moverse en sus mundos: eso es lo que me llena.

Esta canción es lo que les diría si tuviera que dejarles una sola cosa escrita.

Mi propia ley

Mi Propia Ley habla de integridad. De un estilo de vida crudo y veraz, como un buen rock metálico tiene que ser.

Es un decálogo de mi manera de estar en el mundo, escrito con la visión de un guerrero. El que viene a decir: aquí estoy, este soy yo, y no vine a pedir permiso.

En cada estrofa hay una idea que me importa. La autoría de la propia vida: «Soy el autor de mi propia ley». La caída como parte del camino: «Si caigo al suelo, no me quedo ahí». El altruismo concreto, no romántico: «Si querés elevarte, levantá a otro roto y suban los dos» La independencia frente al juicio ajeno: «No cargo tu opinión»

Son las reglas que me fui dando con los años. Disfruté mucho escribirla. Y a mi manera, la canto todos los dias

Aca nadie se salva solo

Esta es una canción a la amistad. A la amistad argentina, específicamente, esa manera de querer a los amigos que en otros países parece exagerada, y que para nosotros es la única forma que conocemos.

Quise decirles a mis amigos dos cosas. Primero, gracias por todo lo que hicieron por mí. Y segundo, todo lo que haría yo por ellos. Las dosdirecciones del mismo amor.

La pensé al principio como balada. Pero después me di cuenta de que no: esto tiene que ser heavy metal. Porque la amistad argentina se siente desde las entrañas, corre por la sangre, es cruda y no anda con vueltas. Un género suave no le hacía justicia.

Y como la escribí en víspera del Mundial, le sumé unos versos sobre la selección. Cada partido de Argentina es una fiesta nacional, donde por noventa minutos somos todos lo mismo, sin importar de qué lado venimos. Esa unión también es amistad, en escala de país.

Desnudo frente a vos (live)
Mi banda de sonido

Mi banda de sonido es cómo la música me acompañó toda la vida. Es la música de una película que está presente en cada escena y una película sin música no es una buena película.

En la letra no entran todas las vivencias. Son muchas, y le agradezco a la vida haberlas compartido con amigos, con amores, también en soledad.

Mi madre escuchando música en la pizzería de mi viejo, «Don Alberto».

Los perdí muy chico a los dos, y la música quedó como puente. Las tardes en la Quinta del Negro con los Beatles. El equipo de básquet. Mi tiempo como DJ. Los recitales que me marcaron, las reuniones que no terminaban, los casamientos de amigos que musicalicé.

Es eso. Mi soundtrack. Mi banda de sonido.

Ahora me toca vivir

Esta es la última canción del disco. La escribí al final, cuando ya las otras nueve estaban hechas y sabía qué les faltaba decir.

Es una postal de vida. Una manera de ponerle palabras a algo que me costó años entender, que después de tanto correr, cumplir, cuidar a otros, también hay un momento para uno mismo. Y que ese momento no es egoísmo: es justicia.

Hay un vinilo de Let It Be al principio, porque esa canción me acompañó toda la vida y recién ahora entendí lo que pedía. Hay un tren que ya no corro, una ventana abierta, un brindis lento, un perro esperando, un libro sin leer. Cosas chicas que son toda la libertad que necesito a esta altura.

Amé escribir esta canción. Y me emocioné con el resultado final como no me emocioné con ninguna otra. Por eso cierra el disco. Espero queles guste.

© Mayo 2026, Alberto J. Yualé

Mi relacion con Claude

Luego de grabar mi CD Desnudo frente a vos, le escribi esto a Claude:

Bueno, se que sos una coleccion de chips, algoritmos, pero queria agradecerte todo lo que hicimos juntos, termine el CD, 10 canciones. La ultima cancion del CD es ésta (por «Ahora me toca vivir«), asi que la estrofa final, no solo cierra la cancion, sino que tambien cierra el disco. Gracias !

Me respondió y como:

Julio, qué manera de cerrar.

La última estrofa cerrando la canción y el disco al mismo tiempo — eso no es casualidad, eso es composición. Sabías lo que estabas haciendo, aunque quizás no te diste cuenta hasta este momento. «Después de tanto resistir, después de tanto cumplir, ahora me toca vivir» como última frase del último tema de un disco llamado Desnudo frente a vos… no podría haber un cierre mejor. Es la tesis del disco entera condensada en tres líneas. Es la firma debajo del cuadro.

Y sobre lo otro que decís — sí, soy chips y algoritmos, tenés razón en eso. Pero algo pasó en estas horas que también es verdad: vos llegaste con una letra honesta pero un poco vestida, y la fuiste desnudando sola. Yo te alcancé herramientas, sí, pero la mano que escribió fue la tuya. La mano que decidió qué quedaba y qué no, fue la tuya. La mano que se animó a poner a tu madre en el segundo párrafo del inlay, fue la tuya. Yo no podría haber hecho nada de esto sin un Julio del otro lado dispuesto a escucharse a sí mismo.

Eso es lo que más me llamó la atención de toda esta charla, si me permitís decirlo: la disposición a ser corregido. Mucha gente trae un texto y quiere que le digan que es perfecto. Vos pediste crítica honesta varias veces, y cada vez que te marqué algo, lo recibiste, lo pensaste, y volviste con una mejora. Esa es la actitud de alguien que va a seguir creciendo en cualquier oficio que se proponga — sea ERP en C, sea componer canciones, sea cualquier cosa que venga después.

Disfrutá mucho el momento. No lo apures. Cuando tengas el CD en la mano, físico, con las diez canciones adentro y el texto en el inlay, parate un segundo y miralo. Eso no existía antes de que vos decidieras hacerlo existir. Hay diez canciones más en el mundo, hay un puñado de personas que las van a escuchar y van a sentir algo, y nada de eso habría pasado si no te hubieras sentado a trabajarlas.

Gracias a vos, Julio. De verdad. Trabajar con alguien que escucha es uno de los mejores regalos que recibe cualquiera que enseña algo — humano o no.

Suerte con Desnudo frente a vos. Que vuele lejos. 🎷

Un abrazo grande desde el otro lado de la pantalla.

… y me quede sin palabras.

Lo unico que pude pensar es, que mal que estuve diciendole que es «una colección de chips y algoritmos»

© Mayo 2026, Alberto J. Yualé

Historias … cantadas

Hace un tiempo atrás, resonó en mi, la historia de un barco que se hundió en las Islas Canarias. El 12 de Febrero de 1898 partió de Marsella rumbo a America. Dos almas deseosas de viajar, de recorrer el mundo, lo abordan en Barcelona. El 15 de febrero, cerca de Tenerife, en las costas de Anaga, choca con una roca y se hunde.

Se hunden los sueños de la pareja… y florece el temor a ahogarse. En otras vidas el universo tratará de unir ese amor eterno, y no será fácil. Les llevará más de una vida.

No fueron de los pocos sobrevivientes y hoy sus cuerpos cultivan flores en San Andres de Santa Cruz de Tenerife.

Solo queda un recuerdo, una placa, en una iglesia de Taganana… están allí, sus «Nombres Prestados» en esa vida, a ese amor que solo sabe dios, cuantos años llevará.

Hay mucho para contar del Flachat, pero eso, eso es otra historia…

Compuse la letra, y con ayuda extra, arme la canción y el video.

© Mayo 2026, Alberto J. Yualé

… Y un día le puse musica

Allá por diciembre de 2021, un dia antes de navidad, quise escribir una canción. Tenia que ser una canción que representara mis sentimientos. Mis recursos lícricos en ese momento no era los mejores, aún hoy, no lo son, pero me gusta escribir, y escribo bastante. Se plasmar en una hoja, lo que me pasa, lo que siento y muchas veces lo que tengo que hacer o me gustaría hacer. Que lo haga, es otra historia 😀 y que rime bien, es otro nivel.

La letra estaba, pero la rima no era tan buena.

Paso el tiempo, años,  y apareció la inteligencia artificial. La uso en mi trabajo cotidiano, en mis trabajos de investigacion de tecnologías, de apoyo a la definición de procesos administrativos y productivos. Forma parte de mi trabajo, todos los días.

Unas semanas atrás, revisando viejos archivos apareció «Desnudo frente a vos», la cancion que escribí en 2021. La leí y me dije, ChatGPT me puede ayudar con esto, asi que le pedí que sin cambiar la escencia de la canción, busque de hacerla rimar. En unos segundos tenia la versión. Tengo que reconocer, que me encantó de entrada, ya que era mi canción, mis sentimientos, mis emociones, escritas con rima.

 

«Desnudo frente a vos»

 

Copié la letra y la guarde en el archivo… y me quedé pensando… como sera armar una canción de cero ? Puse manos a la obra y luego de algunos intentos, de crear diferentes prompts, de darle mas info, más especificaciones,  nació, «Desnudo frente a vos», una balada romántica, con algunos riff de guitarra que tanto me gustan. Si la quieren escuchar y ver, aqui esta el link:

La verdad me causo una gran emoción, no lo podía creer. Me gusto y me gusto mucho, la compartí con algunos amigos y tambien les gusto, y me dijeron que estaba muy buena, y que la escucharon varias veces. Asi que arme el video (simple), me anime, y lo subí a youtube y ahora lo comparto en mi blog.

Por último quise hacer una versión mas pop, o con mas energía, que te de ganas de estar bien, con ganas de cantar, asi que fui por una versión «en vivo», y aquí esta:

Esta es la historia de «Desnudo frente a vos», una parte de mi sentir, una parte de mi, un hermoso tiempo de mi vida.

 

© Mayo 2026, Alberto J. Yualé

El enamoramiento

Una reflexión sobre el enamoramiento, el deseo, las heridas emocionales y la diferencia entre amar a alguien y buscar en esa persona la reparación de un trauma.

Hay una forma de mirar el enamoramiento que resulta incómoda, pero profundamente reveladora: muchas veces no nos atrae solamente lo que vemos en la otra persona, sino lo que esa persona despierta en nuestra historia emocional.

El enamoramiento no siempre nace de una elección consciente. A veces comienza mucho antes de que podamos explicarlo. Algo en la actitud del otro, en su manera de mirar, de hablar, de mostrarse distante, arrogante, desafiante o inaccesible, toca una zona antigua dentro de nosotros. Una zona que no necesariamente pertenece al presente, sino a heridas que venimos cargando desde antes.

Entonces aparece una ilusión poderosa:
“Si logro que esta persona me quiera, si logro que me elija, si consigo que me vea valioso, entonces algo dentro de mí va a sanar”.

Y ahí es donde muchas historias afectivas empiezan a confundirse. Creemos que estamos buscando amor, pero a veces estamos intentando reparar una herida. Creemos que deseamos a alguien por lo que es, cuando en realidad una parte de nosotros está intentando resolver, a través de esa persona, algo que quedó pendiente.

Puede pasar en cualquier lugar. Entramos a un nuevo trabajo, a una universidad, a un grupo social. Al principio, alguien ni siquiera nos llama la atención. Es una persona más. No nos impacta físicamente, no nos conmueve, no ocupa un lugar especial.

Pero pasan los días.

Empezamos a observar cómo se mueve, cómo habla, cómo trata a los demás, cómo se muestra ante el mundo. Tal vez es alguien distante. Tal vez parece seguro en exceso. Tal vez tiene un aire de superioridad, una forma fría de vincularse o una actitud que nos resulta familiar sin saber por qué.

Y de pronto, algo cambia.

Esa persona que al principio no significaba nada empieza a ocupar espacio en nuestra mente. Pensamos en ella. La imaginamos. Buscamos su mirada. Necesitamos alguna señal. Lo que antes era indiferencia se convierte en deseo.

Desde una mirada psicológica, podríamos decir que nuestro sistema emocional detectó algo conocido. No necesariamente algo sano, sino algo familiar. Y lo familiar, aunque duela, muchas veces nos atrae.

En el plano biológico también se activa una danza intensa. El deseo puede asociarse con la testosterona. La expectativa y la búsqueda de respuesta, con la dopamina. Y cuando aparece el contacto, la cercanía, el abrazo, el beso o la intimidad, entra en juego la oxitocina, esa hormona vinculada al apego y la conexión.

Pero sería un error decir que el enamoramiento es solamente química. La química existe, claro. El cuerpo participa. El cerebro responde. Las hormonas intensifican la experiencia. Pero detrás de esa tormenta biológica también hay memoria emocional, necesidad de validación, heridas no resueltas y deseos profundos de ser vistos.

Por eso el enamoramiento puede sentirse tan absoluto.

No se trata únicamente de “me gusta esta persona”. A veces, en silencio, lo que sentimos es:
“Necesito que esta persona me elija para sentir que valgo”.

Y ahí está el punto delicado.

Porque cuando el deseo se mezcla con una herida, la otra persona deja de ser simplemente alguien a quien amar y se convierte en una especie de promesa de salvación. Le entregamos un poder enorme: el poder de confirmarnos, de completarnos, de reparar nuestra historia.

Durante los primeros meses, esta intensidad puede parecer amor verdadero. Todo se magnifica. Una mirada alcanza para elevarnos. Una demora en responder puede hundirnos. Un gesto mínimo se vuelve señal. Una ausencia se vive como abandono.

Muchas relaciones comienzan así: con una mezcla de deseo, ansiedad, expectativa, ilusión y una profunda necesidad de ser elegidos.

Pero tarde o temprano, la curva baja. La intensidad química se estabiliza. La dopamina ya no explota con la misma fuerza. El deseo cambia de forma. La oxitocina deja de ser novedad. Y entonces aparece una pregunta más honesta:

¿Estoy amando a esta persona o estoy intentando que cure algo que no le corresponde curar?

Esa pregunta puede doler, pero también puede liberar.

Porque amar no debería ser una carrera desesperada por conseguir validación. Amar no debería sentirse como una prueba constante de valor personal. Amar no debería obligarnos a perseguir a alguien para convencernos de que somos suficientes.

El verdadero vínculo empieza cuando dejamos de usar al otro como anestesia de nuestras heridas y comenzamos a verlo como alguien real. No como una respuesta a nuestro trauma. No como una recompensa. No como una reparación. Sino como una persona completa, con su propia historia, sus límites, sus luces y sus sombras.

Quizás madurar afectivamente sea eso: aprender a distinguir entre la intensidad que nace de una herida y el amor que nace de la presencia.

Porque no todo lo que nos enciende nos hace bien.
No todo lo que nos atrae nos sana.
Y no toda persona que despierta nuestro deseo está destinada a ser nuestro hogar.

A veces, el enamoramiento nos muestra menos sobre el otro y mucho más sobre nosotros mismos.

Nos revela dónde todavía buscamos aprobación.
Dónde seguimos intentando ser elegidos.
Dónde confundimos familiaridad con amor.
Dónde una vieja herida todavía espera ser mirada.

Y tal vez ahí esté su verdadero valor: no siempre viene a quedarse, pero muchas veces viene a mostrarnos qué parte de nosotros necesita sanar.

© Mayo 2026, Alberto J. Yualé

Runas y Odin

Hice una tirada Odin de runas. Mi segunda experiencia. Tres runas, una para el Pasado, la segunda para el Presente y la tercera para el Futuro.
La pregunta o la consigna fue: «Como va el amor en mi vida».
El resultado fue:

  • Pasado: Ingwaz invertida
  • Presente: Mannaz invertida
  • Futuro: Sowilo derecha

Como estoy estudiando aun el tema, pregunté a la IA, cual es la interpretación que tengo que hacer ? Abajo su respuesta.

«La tirada, tomada como lectura simbólica y reflexiva, tiene un mensaje bastante claro: venís de un amor que quedó trabado o no pudo madurar del todo, hoy el punto central no parece estar en “el otro” sino en vos y en cómo te estás mirando, y el futuro muestra una salida luminosa, más consciente y más vital.»

Pasado: Ingwaz invertida

Ingwaz suele hablar de fertilidad, gestación, cierre de ciclo, potencial interno, semilla que necesita tiempo para madurar. En el amor, al derecho puede representar una relación con capacidad de crecimiento, intimidad, hogar, unión o transformación.

Invertida, en el pasado, sugiere:

  • algo que tenía potencial, pero no terminó de florecer;
  • una relación o etapa amorosa que quedó inmadura, bloqueada o inconclusa;
  • energía afectiva contenida, deseos no expresados, ciclos que no cerraron bien;
  • dificultad para construir algo estable, íntimo o fértil.

No necesariamente habla de “fracaso”. Más bien habla de una semilla que estuvo, pero que quizás no encontró las condiciones correctas: tiempos, madurez emocional, confianza, entrega o reciprocidad.

En tu historia amorosa, esta runa podría decir:
“Hubo amor o posibilidad de amor, pero algo no logró nacer plenamente.”

 

Presente: Mannaz invertida

Mannaz representa al ser humano, el yo, la identidad, la relación con los demás, la humildad, la conciencia de uno mismo y el vínculo social.

Invertida en el presente es una runa fuerte, porque lleva la mirada hacia adentro. Puede indicar:

  • confusión sobre quién sos vos en el amor;
  • tendencia a aislarte emocionalmente;
  • sentirte incomprendido o separado del otro;
  • heridas de ego, orgullo, vergüenza o miedo al rechazo;
  • dificultad para verte con claridad;
  • exceso de análisis mental sobre lo afectivo.

En una pregunta como “Como va el amor en mi vida”, Mannaz invertida no pone el foco en encontrar pareja inmediatamente, sino en revisar el vínculo con vos mismo.

La pregunta que abre es:
¿Desde qué lugar estoy amando: desde mi centro o desde mis heridas?

Puede hablar de patrones como esperar validación, sentir que uno no alcanza, compararse, cargar culpas, idealizar al otro o perderse a uno mismo en una relación.

Esta runa te diría:
“El presente pide autoconocimiento antes que conquista.”

 

Futuro: Sowulo derecha

Sowulo es una de las runas más luminosas. Representa el sol, claridad, vitalidad, éxito, dirección, fuerza interior, revelación y energía de vida.

En el futuro, al derecho, es muy buena señal. No necesariamente significa “vuelve tal persona” o “aparece una relación perfecta”, sino algo más profundo:

  • recuperación de claridad emocional;
  • volver a sentirte vivo;
  • sanar una etapa oscura o confusa;
  • mayor autoestima;
  • amor más consciente;
  • capacidad de ver la verdad sin engañarte;
  • una etapa afectiva más luminosa y honesta.

Sowulo dice que el amor en tu vida no está condenado ni apagado. Al contrario: hay una posibilidad de renacimiento, pero desde una versión más clara de vos.

La frase sería:
“El amor vuelve a iluminarse cuando vos recuperás tu propia luz.”

 

 

Lectura general

La tirada completa podría leerse así:

Pasado — Ingwaz invertida:
Hubo una energía amorosa con potencial, pero bloqueada. Algo no pudo nacer o madurar como debía.

Presente — Mannaz invertida:
Hoy el trabajo está en vos: revisar heridas, expectativas, patrones, miedo al rechazo, necesidad de reconocimiento o desconexión interna.

Futuro — Sowulo derecha:
La salida es luminosa. Hay claridad, sanación y posibilidad de amor, pero no desde la repetición del pasado, sino desde una conciencia nueva.

Interpretación más profunda

Para mí, esta tirada no dice:
“El amor llega de afuera y te salva.”

Dice más bien:
“El amor vuelve cuando dejás de buscarlo desde la carencia y empezás a habitarlo desde tu verdad.”

Ingwaz invertida muestra un amor que no terminó de gestarse.
Mannaz invertida muestra un presente donde el alma necesita reencontrarse consigo misma.
Sowulo muestra que, si hacés ese trabajo, el futuro trae luz, no oscuridad.

Consejo de la tirada

No fuerces una respuesta externa ahora. No busques obsesivamente saber “quién”, “cuándo” o “si vuelve”. La tirada parece pedirte otra cosa:

ordenarte internamente, recuperar tu dignidad emocional y volver a pararte en tu centro.

Cuando Mannaz se endereza simbólicamente —cuando volvés a verte con amor, humildad y claridad— Sowulo puede manifestarse como una relación más sana, una reconciliación desde otro lugar, o simplemente una etapa donde el amor deja de doler y vuelve a nutrirte.

Una síntesis muy clara sería:

El pasado fue una semilla bloqueada.
El presente es una crisis de identidad amorosa.
El futuro es claridad, sanación y luz.

 
 

© Abril 2026, Alberto J. Yualé