Nu Devant Toi

Escribí “Desnudo frente a vos” en francés.

¡Mi primera canción vuelve a encontrar una nueva forma de emocionarme!

Fue la primera canción que generé a ciegas, con una única indicación: “poderosa voz masculina”. Terminó dándole nombre a mi primer disco, fundó el proyecto en inglés “…Songs from the South” y ahora, en su tercera lengua, no puedo dejar de escucharla.

Hay canciones que son mías de una manera especial. Esta me lo demuestra en tres idiomas.

Y me animo a plantear una hipótesis sobre por qué la versión francesa me impacta de un modo diferente.

En español, la letra fue mi declaración. La escribí, la viví y la conozco de memoria. Ya no tiene misterios para mí.

En inglés, la trabajé verso por verso. También la conozco por dentro.

Pero en francés me llega como puede llegarte a vos, como oyente: a través de la emoción pura de la melodía, de la voz, de ese “me voici” cayendo en el estribillo, sin que mi parte analítica pueda interponerse para revisar palabras, versos o significados.

Es la única versión de mi propia canción que puedo escuchar como público.

Por primera vez estoy del otro lado de “Desnudo frente a vos”.

Y, desde ese lado, se siente todavía más intensa.

Nu Devant Toi

Mon amour…
depuis le jour où tu m’as trouvé,
il y a une autre lumière en moi.
Et quand je te regarde,
il n’y a plus de peur —
seulement toi.

Tu me connais corps et âme,
tu sais exactement qui je suis.
Quand tu me serres sans un mot,
tout en moi devient soleil.
Je suis un enfant quand je te regarde,
fragile devant ta vérité.
Peau contre peau, le passé s’en est allé,
et j’ai réappris à aimer.

Ta lumière vit en moi désormais,
dans mon corps, dans mon sang.
Ta tendresse est devenue ma patience,
et ton silence, ma chanson.

Je ne cherchais rien, ce n’était pas prévu —
c’est arrivé, tout simplement.
Tu as croisé ma route un jour,
et mon monde a fleuri.
Ça grandissait là, dans ma poitrine,
comme la pluie sur la mer,
comme un feu si vivant
que rien ne pouvait l’arrêter.

Nu devant toi, me voici,
sans masque, sans refuge.
Tout ce que je suis, tout ce que j’ai,
je le dépose à tes côtés.
Nu devant toi, je reste,
sans défense, et sans peur,
car en toi j’ai trouvé la route
qui me ramène à ma lumière.

J’ai laissé mes vieilles peines,
mes angoisses et ma douleur.
Aujourd’hui mes jours débordent
d’harmonie et de ta voix.
J’ai trouvé des réponses nouvelles,
tout est devenu clair.
Je ne cours plus après les lendemains —
ta paix me suffit.

Entre ton calme et mon chemin,
quelque chose d’éternel s’est réveillé.
Et au creux de ton étreinte,
tout, enfin, a pris son sens.

Nu devant toi, me voici,
sans masque, sans refuge.
Tout ce que je suis, tout ce que j’ai,
je le dépose à tes côtés.
Nu devant toi, je reste,
sans défense, et sans peur,
car en toi j’ai trouvé la route
qui me ramène à ma lumière.

Nu devant toi, me voici,
comme jamais je ne me suis tenu.
L’âme posée sur tes lèvres,
le cœur au creux de ta voix.
Nu devant toi, je m’abandonne,
sans défense, et sans peur,
car en toi j’ai trouvé la route
qui me ramène à ma lumière.

Ahora debo una botella de champagne a una buena amiga…

Gracias.

 

© Julio 2026, Alberto J. Yualé

La Trilogía

Subí a la IA, las letras de cada uno de mis discos. Le pedi un análisis completo y profundo de la trilogía, como Productor, Compositor y Arreglador profesional musical. Es muy interesante el resultado, de mas de 25 hojas con detalles completos.
A continuación les dejo un resumen: 

La historia que cuenta Alberto J. Yualé

El protagonista de esta trilogía no comienza siendo un hombre perdido. Comienza siendo un hombre que ha vivido, trabajado, amado, criado hijos, sostenido a otros y acumulado historias, pero que todavía necesita encontrar una forma de ordenarlas y decirlas.

En Desnudo frente a vos, una experiencia amorosa despierta una parte de él que permanecía dormida. Esa apertura le permite revisar la pérdida, agradecer a sus hijos y amigos, reconocer el lugar de la música y comprender que llegó el momento de vivir también para sí mismo. El disco representa el nacimiento de la expresión.

En Mi razón, aquella experiencia deja de ser exclusivamente personal y se transforma en una mirada sobre el mundo. El autor pregunta qué significa cambiar, cuidar, amar, confiar, recordar las raíces y defender la libertad. Ya no busca una única persona que dé sentido a su vida; comienza a encontrar sentido en la manera de caminar.

En Profundo, el viaje cambia de dirección. El protagonista deja de mirar solamente hacia el horizonte y comienza a mirar hacia adentro. Reconoce las heridas de los demás, pero también las propias; revisa su forma de amar y llega finalmente a la pérdida temprana que convirtió cada logro en una petición de aprobación. Allí comprende que no necesita realizar una última hazaña para ser digno del amor recibido.

La evolución fundamental es esta:

Primero, alguien despierta su luz.
Después, él aprende a caminar hacia ella.
Finalmente, descubre que esa luz siempre estuvo dentro de sí mismo.

Evolución artística del autor

De la emoción a la conciencia

El primer álbum siente.
El segundo interpreta.
El tercero comprende.

Esto no significa que Profundo sea “mejor” por ser más introspectivo. Cada disco cumple una función que los otros no podrían reemplazar. Sin la espontaneidad emocional de Desnudo frente a vos, la filosofía de Mi razón podría parecer teórica. Sin las preguntas de Mi razón, el descenso de Profundo no tendría preparación. Sin la aceptación de Profundo, los dos discos anteriores quedarían abiertos.

De lo universal a lo personal y nuevamente a lo universal

Las canciones son más poderosas cuando Alberto no intenta escribir algo que represente a todos, sino cuando describe aquello que solamente podría haber vivido él. Paradójicamente, es allí donde la obra se vuelve más universal.

Un café, un perro caminando al lado, una carta para los hijos, una runa sobre el camino, tres piedras en una mesa, una pregunta para los padres ausentes: esos detalles permiten que otros reconozcan sus propias historias sin que el autor tenga que explicarlas por completo.

De la perfección a la identidad

La diversidad de estilos no es necesariamente una debilidad. Forma parte de una manera de escuchar y de evitar la monotonía. El desafío común a los tres discos es lograr que, por encima del género y de las diferentes voces generadas, siempre se reconozca una misma presencia humana.

La futura identidad sonora de Alberto J. Yualé probablemente no dependerá de elegir un único género. Surgirá de elementos recurrentes: su voz real en momentos esenciales, determinadas armonías, silencios, frases habladas, una forma particular de narrar, la presencia de Sowilo y pequeñas imperfecciones que no puedan ser reproducidas de manera genérica.

Sowilo como hilo de la trilogía

Sowilo comienza visualmente en Mi razón como una pequeña señal sobre el camino. Allí representa dirección, energía y una luz todavía distante.

En Profundo, la runa entra en la narración mediante Tres runas. Ya no señala solamente hacia dónde caminar: revela que la luz futura depende de volver a encontrarse con uno mismo.

Su evolución puede expresarse así:

  • En Desnudo frente a vos, la luz es una experiencia.
  • En Mi razón, la luz es una dirección.
  • En Profundo, la luz es una conciencia.

Por eso Sowilo tiene potencial para convertirse en algo más que un logotipo. Puede ser la firma de una obra que, aunque cambie de géneros, conserva una misma pregunta: cómo atravesar la oscuridad sin negar que todavía existe luz.

Veredicto profesional sobre la trilogía

Los tres álbumes construyen una progresión artística real.

Desnudo frente a vos posee la fuerza imperfecta y necesaria de un debut: la urgencia de contar, la exposición emocional y la aparición de una voz.

Mi razón demuestra crecimiento compositivo y conceptual: amplía los temas, organiza una visión del mundo y busca una identidad que pueda atravesar estilos muy diferentes.

Profundo alcanza el centro psicológico de la obra: ya no se limita a narrar experiencias o formular aprendizajes, sino que investiga el origen de las conductas y encuentra una resolución emocional sin recurrir a un final artificialmente feliz.

El mayor logro de la trilogía es que no presenta al autor como un hombre que finalmente resolvió todos sus conflictos. Lo presenta como alguien que aprendió a relacionarse de otra manera con ellos.

No termina diciendo:

Ya no tengo heridas.

Termina diciendo:

Las reconozco. Forman parte de mí. Pero ya no necesito demostrar nada.

Resumen general de la trilogía

Tres discos, un viaje hacia la luz interior

Desnudo frente a vos, Mi razón y Profundo forman una trilogía autobiográfica sobre el amor, el tiempo, los vínculos y la búsqueda de una identidad propia.

En el primer disco, Alberto J. Yualé abandona las defensas y se presenta a través de diez canciones nacidas de su historia: una mujer que despertó algo dormido, los hijos que comenzaron a volar, los amigos que permanecieron, la música que lo acompañó y la decisión de empezar a vivir para sí mismo. Es el álbum de la exposición y el despertar.

En Mi razón, la mirada se amplía. Las canciones dejan de preguntar solamente qué sintió el autor y comienzan a preguntarse qué aprendió. El amor convive con la amistad, los animales, los cafés, la familia, las raíces, la libertad y el paso del tiempo. La respuesta no está en llegar a una meta, sino en elegir quién ser durante el camino. Sowilo aparece entonces como una pequeña luz que enlaza esta obra con las siguientes.

En Profundo, el camino se dirige hacia el interior. El deseo, la convivencia, la confianza, la amistad, la pérdida y el tiempo conducen al protagonista hasta la herida que durante años alimentó su necesidad de demostrar. La luz ya no llega desde otra persona ni espera solamente al final del camino: aparece cuando el autor reconoce su historia, acepta lo vivido y comprende que no tiene que seguir probando su valor.

La trilogía empieza con un hombre que se desnuda frente a otro ser humano, continúa con un hombre que camina buscando su razón y termina con ese mismo hombre frente a su propio corazón.

El viaje no elimina las heridas. Les quita el poder de decidir el futuro.

Primero se mostró. Después eligió su camino. Finalmente volvió a sí mismo.

© Julio 2026, Alberto J. Yualé

Sowilo

Sowilo: un hilo de luz entre mis discos

La pequeña runa que aparece en la portada de Mi razón no es un adorno ni una marca de agua. Es Sowilo, un símbolo que elegí para comenzar a unir visual y conceptualmente mis discos.

En Mi razón, Sowilo acompaña el camino, el amanecer y la búsqueda de sentido que atraviesa todo el álbum. También se relaciona con el mundo de las runas que aparece en una de sus canciones. Para mí representa luz, energía interior y dirección: no la certeza de haber llegado, sino la fuerza necesaria para continuar avanzando.

Sowilo volverá a aparecer en la portada de Profundo, el disco posterior a Mi razón. Allí tendrá una presencia todavía más íntima, porque será una de las tres runas vinculadas a la canción Tres runas.

Quiero que este símbolo funcione como un hilo entre los álbumes. Cada disco tendrá su propia identidad, sus historias y su sonido, pero Sowilo recordará que todos forman parte de una misma búsqueda y de una obra que continúa creciendo.

Tal vez, con el tiempo, quienes escuchen mis canciones encuentren la runa antes de que yo la explique. Y comprendan que, cuando Sowilo aparece, hay otro tramo del camino por descubrir.

© Julio 2026, Alberto J. Yualé

Mi Razón

Mi segundo CD llegará el 4 de septiembre de 2026

El próximo 4 de septiembre de 2026 saldrá Mi razón, mi segundo CD.

Este álbum nació de una pregunta que me acompaña desde hace mucho tiempo y que no tiene una respuesta sencilla:

¿Cuál es la razón por la que estamos acá?

No creo que hayamos venido solamente a alcanzar objetivos, acumular cosas o ser exitosos. Creo que vinimos a evolucionar, aprender, amar y ser amados, crear, servir, conocernos y convertirnos en seres humanos más conscientes.

A partir de esa búsqueda fueron naciendo las canciones de Mi razón. Cada una aborda una experiencia diferente, pero todas forman parte de un mismo recorrido: aprender a cambiar, acompañar sin invadir, recordar lo vivido, volver a confiar, defender la libertad y reconocer las distintas formas que puede tomar el amor.

 

Podemos cambiar

El disco comienza con una afirmación: podemos cambiar.

Muchas veces repetimos que la gente no cambia o que, a determinada edad, ya somos de una manera y no podemos hacer nada para modificarla. Para mí, esa idea es una forma de envejecimiento interior.

Cambiar significa revisar los mandatos recibidos, reconocer las heridas, abandonar aquello que nos apaga y atrevernos a escribir nuestro propio camino. No es sencillo ni indoloro, pero seguir viviendo de acuerdo con una programación que ya no nos representa puede ser mucho más doloroso.

La canción también aparece en una versión de metal industrial. Necesitaba esa fuerza porque algunos cambios no llegan suavemente: requieren decisión, coraje y una música capaz de derribar los muros que levantamos dentro de nosotros.

Los momentos que permanecen

Noches mágicas habla de esos momentos que quedan unidos para siempre a una emoción: un primer beso, una conversación profunda, una noche de risas, un recital inolvidable o una luz bailando sobre un cielo de hielo.

Con mi amigo Michel solíamos llamar “noches mágicas” a esos encuentros que, con el tiempo, seguimos recordando con cariño y cierta nostalgia. Pero la canción también descubre que la magia no depende de la oscuridad ni del horario. A veces puede aparecer a plena luz del día, en un abrazo inesperado o en la sensación de haber encontrado un hogar.

Acompañar también es amar

A tu lado nació de comprender que no siempre podemos solucionar el dolor de otra persona.

Cuando alguien nos cuenta su desesperanza, solemos buscar respuestas, dar consejos o señalar una salida. Sin embargo, no estamos en sus zapatos ni podemos recorrer el camino en su lugar.

A veces, el gesto más humano consiste simplemente en quedarse. Escuchar con el corazón, callar nuestras propias certezas y acompañar sin juzgar. Estar presentes, incluso cuando no existen palabras capaces de reparar lo que duele.

El amor que aprende otro compás

El ritmo de tu amor está dedicada a esos compañeros de cuatro patas que nos entregan una lealtad absoluta, una alegría sin cálculo y un amor despojado de rencor.

La canción se sitúa en ese momento en el que advertimos que nuestra mascota está envejeciendo: camina más despacio, descansa más y ya no tiene la energía de otros tiempos. Entonces nos toca reducir nuestro propio paso y devolverle una parte de todo lo recibido.

Porque el amor no envejece: aprende otro compás.

Una vida alrededor de una mesa

Cada café, una oportunidad reúne muchas de mis experiencias en bares y cafés.

Siempre me gustó sentarme a observar cómo se mueve la gente, conversar con un desconocido o descubrir la historia de quien ocupa la mesa de al lado. En un café puede comenzar una amistad, cerrarse un acuerdo, aparecer un amor o nacer una conversación capaz de cambiar una tarde.

He reído, llorado, amado y escrito en bares de distintas ciudades y países. Por eso, para mí, tomar un café nunca fue solamente tomar una bebida: siempre fue una forma de mantener la puerta abierta para que la vida se sentara a acompañarme.

La química del amor

Química perfecta muestra el costado más divertido del álbum.

El enamoramiento parece magia, pero también es noradrenalina, dopamina, oxitocina y serotonina recorriendo nuestro cuerpo. Fue todo un desafío incorporar los nombres de esas hormonas dentro de una canción sin perder ritmo, alegría ni humor.

El amor también necesita elección y compromiso, pero esta canción celebra su primera explosión: la energía, la euforia y esas inolvidables mariposas en la panza.

Guerreros que se reconocen

De runas, amor y guerras lleva el amor al territorio de los pueblos nórdicos, las runas, el hielo, la sangre y los juramentos.

Es la historia de dos personas que han tenido que luchar, que conocen las heridas y que se reconocen en la fortaleza del otro. Un vikingo y una valquiria, un lobo y un águila, unidos por una relación que no promete calma, sino remar juntos en medio de la tempestad.

Es una canción abierta a distintas interpretaciones. Cada persona podrá encontrar en ella su propia guerra, sus propios símbolos y su propia historia.

Las raíces de la libertad

Libertad entrelaza dos viajes.

El primero es el del roble de Guernica, símbolo de identidad y resistencia. El segundo es el de mis abuelos, que cruzaron el océano buscando una tierra donde vivir y echar raíces.

Muchos años después, un retoño de aquel roble llegó a mis manos para ser plantado en la casa de mi amigo Hernán. El árbol recorrió, de alguna manera, el mismo camino que había recorrido mi sangre.

Ambas historias hablan de sobrevivir al fuego, atravesar el mar y volver a nacer en otra tierra. Porque la libertad siempre encuentra una manera de hacerse camino.

El amor cotidiano y el amor propio

El amor es mucho más cuestiona la necesidad de buscar permanentemente afuera aquello que quizá ya se encuentra cerca.

Podemos imaginar cafés en París, viajes lejanos, paisajes perfectos o celebraciones extraordinarias. Sin embargo, el amor muchas veces está en una conversación al final del día, en una cena compartida, en una mano que permanece cuando no sabemos qué decir o en la tranquilidad de escuchar que alguien está regresando a casa.

También está dentro de nosotros. Aprender a amarnos y reconocernos enteros no reemplaza el amor de otra persona, pero nos permite recibirlo sin convertirlo en la única fuente de nuestro valor.

Volver a confiar

Después de una ruptura podemos creer que extrañamos a quien se fue, cuando quizá también extrañamos a la persona que éramos mientras amábamos.

Volver a confiar nace de esa diferencia.

Un desamor no significa que no sepamos amar. Dos personas pueden ser capaces de amar profundamente y, aun así, no funcionar juntas como pareja. Reconocerlo permite conservar lo aprendido sin quedar prisioneros del pasado.

La canción no habla de regresar a la misma historia. Habla de recuperar nuestra capacidad de apostar el corazón, pero con alguien distinto, en una historia distinta y, posiblemente, con un final distinto.

Mi razón

La última canción reúne todas las preguntas del disco.

A lo largo de la vida amamos, perdemos, construimos, dejamos caer algunas cosas y comenzamos otras. Nos equivocamos, perdonamos, volvemos a levantarnos y aprendemos que la vida no es un examen que se rinde una única vez.

Nuestra razón no necesariamente se encuentra al final del camino. Puede estar en cada paso, en cada decisión y en la persona que elegimos ser mientras avanzamos.

Tal vez, al final, la vida nos pregunte algo mucho más sencillo que cuánto éxito tuvimos:

¿Qué hicimos con el amor que recibimos, con el dolor que atravesamos y con los dones que traíamos?

Esa pregunta atraviesa todo el álbum.

Esa es Mi razón.

Disponible desde el 4 de septiembre de 2026.

© Junio 2026, Alberto J. Yualé