Mi segundo CD llegará el 4 de septiembre de 2026
El próximo 4 de septiembre de 2026 saldrá Mi razón, mi segundo CD.
Este álbum nació de una pregunta que me acompaña desde hace mucho tiempo y que no tiene una respuesta sencilla:
¿Cuál es la razón por la que estamos acá?
No creo que hayamos venido solamente a alcanzar objetivos, acumular cosas o ser exitosos. Creo que vinimos a evolucionar, aprender, amar y ser amados, crear, servir, conocernos y convertirnos en seres humanos más conscientes.
A partir de esa búsqueda fueron naciendo las canciones de Mi razón. Cada una aborda una experiencia diferente, pero todas forman parte de un mismo recorrido: aprender a cambiar, acompañar sin invadir, recordar lo vivido, volver a confiar, defender la libertad y reconocer las distintas formas que puede tomar el amor.
Podemos cambiar
El disco comienza con una afirmación: podemos cambiar.
Muchas veces repetimos que la gente no cambia o que, a determinada edad, ya somos de una manera y no podemos hacer nada para modificarla. Para mí, esa idea es una forma de envejecimiento interior.
Cambiar significa revisar los mandatos recibidos, reconocer las heridas, abandonar aquello que nos apaga y atrevernos a escribir nuestro propio camino. No es sencillo ni indoloro, pero seguir viviendo de acuerdo con una programación que ya no nos representa puede ser mucho más doloroso.
La canción también aparece en una versión de metal industrial. Necesitaba esa fuerza porque algunos cambios no llegan suavemente: requieren decisión, coraje y una música capaz de derribar los muros que levantamos dentro de nosotros.
Los momentos que permanecen
Noches mágicas habla de esos momentos que quedan unidos para siempre a una emoción: un primer beso, una conversación profunda, una noche de risas, un recital inolvidable o una luz bailando sobre un cielo de hielo.
Con mi amigo Michel solíamos llamar “noches mágicas” a esos encuentros que, con el tiempo, seguimos recordando con cariño y cierta nostalgia. Pero la canción también descubre que la magia no depende de la oscuridad ni del horario. A veces puede aparecer a plena luz del día, en un abrazo inesperado o en la sensación de haber encontrado un hogar.
Acompañar también es amar
A tu lado nació de comprender que no siempre podemos solucionar el dolor de otra persona.
Cuando alguien nos cuenta su desesperanza, solemos buscar respuestas, dar consejos o señalar una salida. Sin embargo, no estamos en sus zapatos ni podemos recorrer el camino en su lugar.
A veces, el gesto más humano consiste simplemente en quedarse. Escuchar con el corazón, callar nuestras propias certezas y acompañar sin juzgar. Estar presentes, incluso cuando no existen palabras capaces de reparar lo que duele.
El amor que aprende otro compás
El ritmo de tu amor está dedicada a esos compañeros de cuatro patas que nos entregan una lealtad absoluta, una alegría sin cálculo y un amor despojado de rencor.
La canción se sitúa en ese momento en el que advertimos que nuestra mascota está envejeciendo: camina más despacio, descansa más y ya no tiene la energía de otros tiempos. Entonces nos toca reducir nuestro propio paso y devolverle una parte de todo lo recibido.
Porque el amor no envejece: aprende otro compás.
Una vida alrededor de una mesa
Cada café, una oportunidad reúne muchas de mis experiencias en bares y cafés.
Siempre me gustó sentarme a observar cómo se mueve la gente, conversar con un desconocido o descubrir la historia de quien ocupa la mesa de al lado. En un café puede comenzar una amistad, cerrarse un acuerdo, aparecer un amor o nacer una conversación capaz de cambiar una tarde.
He reído, llorado, amado y escrito en bares de distintas ciudades y países. Por eso, para mí, tomar un café nunca fue solamente tomar una bebida: siempre fue una forma de mantener la puerta abierta para que la vida se sentara a acompañarme.
La química del amor
Química perfecta muestra el costado más divertido del álbum.
El enamoramiento parece magia, pero también es noradrenalina, dopamina, oxitocina y serotonina recorriendo nuestro cuerpo. Fue todo un desafío incorporar los nombres de esas hormonas dentro de una canción sin perder ritmo, alegría ni humor.
El amor también necesita elección y compromiso, pero esta canción celebra su primera explosión: la energía, la euforia y esas inolvidables mariposas en la panza.
Guerreros que se reconocen
De runas, amor y guerras lleva el amor al territorio de los pueblos nórdicos, las runas, el hielo, la sangre y los juramentos.
Es la historia de dos personas que han tenido que luchar, que conocen las heridas y que se reconocen en la fortaleza del otro. Un vikingo y una valquiria, un lobo y un águila, unidos por una relación que no promete calma, sino remar juntos en medio de la tempestad.
Es una canción abierta a distintas interpretaciones. Cada persona podrá encontrar en ella su propia guerra, sus propios símbolos y su propia historia.
Las raíces de la libertad
Libertad entrelaza dos viajes.
El primero es el del roble de Guernica, símbolo de identidad y resistencia. El segundo es el de mis abuelos, que cruzaron el océano buscando una tierra donde vivir y echar raíces.
Muchos años después, un retoño de aquel roble llegó a mis manos para ser plantado en la casa de mi amigo Hernán. El árbol recorrió, de alguna manera, el mismo camino que había recorrido mi sangre.
Ambas historias hablan de sobrevivir al fuego, atravesar el mar y volver a nacer en otra tierra. Porque la libertad siempre encuentra una manera de hacerse camino.
El amor cotidiano y el amor propio
El amor es mucho más cuestiona la necesidad de buscar permanentemente afuera aquello que quizá ya se encuentra cerca.
Podemos imaginar cafés en París, viajes lejanos, paisajes perfectos o celebraciones extraordinarias. Sin embargo, el amor muchas veces está en una conversación al final del día, en una cena compartida, en una mano que permanece cuando no sabemos qué decir o en la tranquilidad de escuchar que alguien está regresando a casa.
También está dentro de nosotros. Aprender a amarnos y reconocernos enteros no reemplaza el amor de otra persona, pero nos permite recibirlo sin convertirlo en la única fuente de nuestro valor.
Volver a confiar
Después de una ruptura podemos creer que extrañamos a quien se fue, cuando quizá también extrañamos a la persona que éramos mientras amábamos.
Volver a confiar nace de esa diferencia.
Un desamor no significa que no sepamos amar. Dos personas pueden ser capaces de amar profundamente y, aun así, no funcionar juntas como pareja. Reconocerlo permite conservar lo aprendido sin quedar prisioneros del pasado.
La canción no habla de regresar a la misma historia. Habla de recuperar nuestra capacidad de apostar el corazón, pero con alguien distinto, en una historia distinta y, posiblemente, con un final distinto.
Mi razón
La última canción reúne todas las preguntas del disco.
A lo largo de la vida amamos, perdemos, construimos, dejamos caer algunas cosas y comenzamos otras. Nos equivocamos, perdonamos, volvemos a levantarnos y aprendemos que la vida no es un examen que se rinde una única vez.
Nuestra razón no necesariamente se encuentra al final del camino. Puede estar en cada paso, en cada decisión y en la persona que elegimos ser mientras avanzamos.
Tal vez, al final, la vida nos pregunte algo mucho más sencillo que cuánto éxito tuvimos:
¿Qué hicimos con el amor que recibimos, con el dolor que atravesamos y con los dones que traíamos?
Esa pregunta atraviesa todo el álbum.
Esa es Mi razón.
Disponible desde el 4 de septiembre de 2026.
Alberto J. Yualé
© Junio 2026, Alberto J. Yualé

