El 11 de junio de 1997, en el quinto partido de las Finales de la NBA entre Chicago Bulls y Utah Jazz, Michael Jordan jugó uno de los partidos más recordados de la historia del deporte. Estaba enfermo, débil, casi sin fuerzas, pero aun así salió a la cancha y dio todo lo que tenía. Aquella noche terminó con 38 puntos y una victoria fundamental para Chicago.
39 grados de fiebre, que los médicos dirian que fue por una intoxicación alimentaria, y como si el panorama fuera poco, el partido fue de visitante, en Delta Center de Salt Lake City

Esta canción nace como un homenaje a Michael Jordan, pero también como un mensaje para todos nosotros. Porque hay momentos en la vida en los que parece que no podemos más. Momentos donde todo pesa, donde el cansancio, el dolor o las dudas nos hacen pensar que lo imposible está demasiado lejos.
Pero a veces, justamente ahí, aparece nuestra verdadera grandeza.
Escribí esta canción en castellano y también en inglés porque quería que el mensaje pudiera viajar más allá de un idioma: dar todo, incluso cuando parece que no queda nada. No se trata solo de ganar un partido, levantar un trofeo o ser el mejor. Se trata de no rendirse cuando nadie entendería si lo hicieras.
Michael Jordan nos dejó esa noche una lección que sigue viva: los límites muchas veces no están donde creemos. A veces están un paso más allá del dolor, un minuto más allá del cansancio, una decisión más allá del miedo.
Esta canción es mi forma de recordar ese momento y de decir que, cuando el alma empuja, lo imposible también se puede jugar.
Wounded Wolf «The Flu Game» EP
Al final, termine armando un EP (Extended Play), ya que hubo dos versiones en ingles que no podia dejarlas fuera. Son la Classick Rock Version y la Alternate Heavy Version. Pero la que traccionó todo fue la versión en español.
© Junio 2026, Alberto J. Yualé

